La Montaña

CORRER EL RIESGO DE GOBERNAR III

Pero sé que la herida sigue abriéndose

porque no empaño ya, madre, los espejos.

Abigael Bohórquez

-Nos parece muy irresponsable que después de más de un mes del asesinato de nuestro compañero periodista Javier Valdez, no se haya dado a conocer por usted, o por las fiscalías, o por alguna instancia de gobierno, algún avance sobre la investigación de dicho crimen. -Así lo señala la respuesta de la Comisión ciudadana de seguimiento al Caso Javier Valdez, al documento que el Gobernador envío el pasado lunes al movimiento social que exige justicia para el caso del reportero y escritor.

En el documento, la Comisión ciudadana reitera la exigencia de origen de que no haya dos fiscalías a cargo de la investigación, sino que se defina ya cuál de las dos se responsabiliza de la misma. Nadie quiere ese penoso trance, que ya han sufrido otros, de que una fiscalía remita a la otra y luego aquella a la primera, sin que haya nada concreto. Tampoco se quiere, la doble victimización: la que hacen primero los verdugos y después la omisión de la autoridad. El sentir de todos es justicia ya.

El texto presentado es rico en demandas, especialmente sobre la protección que debe brindarse a los periodistas y a los activistas en derechos humanos. El gobierno nos dice que este mes de julio habrá una homologación de la legislación de protección a víctimas y que la Unidad estatal de atención y protección de personas de derechos humanos y periodistas, también entrará en funciones el mismo mes.

Este jueves fue presentado el Plan estatal de desarrollo y en él se contempla la elaboración de un Programa de seguridad. El Gobernador dice que se convocará a la sociedad para opinar y proponer en esta materia. La Comisión ciudadana solicita que quienes recojan las propuestas y le den forma al documento final sea una comisión ciudadana. El jefe del Ejecutivo nos dijo que coincidíamos en ello y que ya habían tomado providencias para que así se haga.

Como los riesgos no han disminuido para los periodistas y aún no hay Unidad estatal de atención y protección, la Comisión ciudadana de seguimiento al Caso Javier Valdez asume la protección de nuestros periodistas. Eso dice enfáticamente el documento entregado en manos del Gobernador. Esto se ha dicho porque se espera todo el apoyo moral de la sociedad, que ya lo ha manifestado en distintos espacios y momentos durante todos estos días.

Es importante mencionar que el Gobernador reconoce que los casos donde perdieron la vida Javier Valdez, Miguel Ángel Sánchez Morán, Miguel Ángel Camacho y los tres profesores de Concordia y el de la niña Dayana Esmeralda, son los que mayor sensibilidad han despertado entre la ciudadanía. Y agregaríamos que son los que están movilizando opinión y acción social. Son los que pueden, de mantenerse esa movilización, cambiar un poco el panorama que hoy domina la impunidad en Sinaloa. Lo que invita a no bajar la guardia si queremos acercarnos a esa clara y bella reivindicación: Justicia y Paz.

Mientras el activismo social mantiene vivas estas reivindicaciones, las señoras de Voces Unidas por la Vida, combinan su trabajo de búsquedas semanales de sus familiares desaparecidos y participan al lado de la familia de Dayana y de los periodistas. Vale la pena no perderlas de vista, porque su febril trabajo ha hecho posible que entre los días 26 al 30 de este mes, en varias ciudades del estado, instituciones federales y estatales, hagan presencia en hospitales públicos para atender a todos los familiares con desaparecidos que por distintas razones no han acudido ante las autoridades a denunciar. Se les tomarán muestras para integrar el banco de datos de ADN.

Para el Gobierno del estado este es un buen momento para escuchar y atender las quejas e inquietudes ciudadanas, para la sociedad esta es la hora de reclamar y de proponer. Sin la participación organizada de mujeres y hombres preocupados por la difícil situación que vivimos en materia se seguridad, no se verá en el cercano horizonte una solución de fondo a los problemas que nos empujan al parecer a una inevitable barbarie. Ojalá que los diferentes sectores sociales, quienes han resentido la violencia donde más les duele, unan opinión y acción para que ellas se traduzcan en políticas públicas. Ojalá. Vale.

Profr. Oscar Loza Ochoa
Comisión de Defensa de los Derechos Humanos en Sinaloa/Jesús G. Andrade #475 Desp. 8/Culiacán, Sin./CP 80000/
Tel. (667) 712.56.80/oscar.lozao@gmail.com