DE VOLUNTAD
POLÍTICA SE TRATA
Para
los pueblos las cosas son así,
tenemos
que obligar al gobierno a respetarnos.
Mario Luna. Jefe
Yaqui de Vicam
Los tiempos no aconsejan salidas
autoritarias. Y menos con una economía que no repunta: donde el frente agrícola
no conoce descanso ni sosiego por sequías y heladas consecutivas desde 2011,
completando su nefasto círculo con las miopes políticas públicas y la guerra de
los horticultores y maiceros gringos; con un actividad turística en crisis
(víctima de la inseguridad y de la ausencia de proyectos y la insensibilidad de
autoridades), que ha enfrentado inexplicable y absurdamente a la autoridad con
empresarios del ramo; sin una industria local que reclame un espacio creciente
y definitivo en el PIB del estado y con un comercio que salva la situación de
muchos sinaloenses con una actividad informal, porque la referida crisis al
darles como disyuntiva las actividades delincuenciales o la economía informal,
han preferido ésta.
El autoritarismo sólo empeora las cosas.
Y a todo lo anterior hay que sumar 141 mil personas en pobreza extrema y 869
mil ciudadanos en pobreza moderada, es decir, el 36.5% de la población
sinaloense, a quienes no llega la medicina social a que se obligó el Estado mexicano
en los compromisos del milenio. Considerando también los desempleados, los 15
mil jóvenes que no pudieron inscribirse en nuestras universidades, el creciente
número de desplazados y desaparecidos por la violencia, entre muchos otros.
Por todo ello, nos parece insólita la
actitud del Poder ejecutivo frente a dos manifestaciones de carácter social:
los familiares con desaparecidos y los comuneros de la Presa Picachos. Tras
años de luchar por una indemnización justa de los bienes expropiados y de respeto
a su dignidad, manifestaron su voluntad de presentarse en el Carnaval de
Mazatlán. El sábado 9 sufrieron el asalto de la Policía Ministerial a sus
oficinas y padecieron los atropellos acostumbrados y la privación de la
libertad hasta la mañana de este miércoles 13. Entre los 26 detenidos iba un
menor de 15 años, pero conociendo la filosofía con la que se gobierna en
Sinaloa, ¿acaso es importante que un detenido haya sido menor de edad?
Insólita también la actitud frente al
Plantón que los señores Guadalupe García y su esposa Sandra Hernández hicieron
en la explanada central del Palacio de Gobierno, acompañados de la Comisión de
Defensa de los Derechos Humanos en Sinaloa, los pepenadores del Relleno
Sanitario de Culiacán, los Jubilados de la UAS y otros familiares con
desaparecidos. Todos reclamábamos que el Gobernador diera una fecha concreta
para una Audiencia prometida desde el mes de octubre pasado a la señora Sandra
Hernández. Ella puso énfasis en su derecho a la Audiencia porque este martes 12
se cumplía un año de la desaparición forzada de su hijo Edgar Guadalupe.
Al Plantón sólo se apersonaron
funcionarios y agentes de la Dirección de Gobierno. Y dos horas después
regresaron para decir que “no hay espacio en la agenda del gobernador para una
Audiencia como la solicitada, pero preocupado por el problema de la
desaparición de Edgar Guadalupe les pide que se presenten ante el Procurador de
Justicia”. Los familiares les respondieron que ya hay una reunión mensual agendada con la Procuraduría (a la que rara vez asiste el
Procurador) y que no hay avances sustanciales en las investigaciones. Doña
Sandra y otros familiares fueron muy precisos: “buscamos la audiencia porque
necesitamos el compromiso y la voluntad del Gobernador López Valdez, expresada
en instrucciones al Procurador Higuera Gómez (en presencia nuestra) para ver si
así caminan nuestros casos”. Así quedaron las cosas.
¿Por qué desatender estos reclamos
legítimos? ¿Para qué dejar crecer mareas si se pueden prevenir malos
temporales? Quizá haya que volver la vista al escenario nacional donde,
atendiendo las recomendaciones de organismos internacionales en el tema de los
desaparecidos, el Presidente Peña Nieto hizo público el compromiso de reiniciar
la búsqueda de los desaparecidos en México. Lo que se hace en Sinaloa no tiene
congruencia con ello.
Aún es tiempo de enmendar la plana, pero
hay que poner por delante la voluntad política. Hacemos votos por ello. Vale.