V INFORME DE
LABORES
Quien
olvida el pasado se arriesga
a
no comprender bien el presente.
Iacopo Gori
Treinta años de trabajo ininterrumpido
es ya un gran mérito. Completar el último tramo de un lustro en las condiciones
en que sobrevive la Comisión de Defensa de los Derechos Humanos es, además, una
proeza. En ese marco y con su mirada puesta en el futuro, este martes 21 Leonel
Aguirre presentó su V Informe de Actividades anual a la sociedad.
El informe desborda de trabajo realizado
con el entusiasmo y la vocación que han dado fama a la Comisión desde sus
orígenes. Aguirre comparte con los asistentes que 389 asuntos fueron
presentados ante la Institución por ciudadanos, en forma individual o
colectiva, para ser atendidos como quejas o peticiones de diversa índole. No
entraron desde luego los casos que atiende en la calle o los fines de semana,
que también cuentan y de los que no lleva bitácora.
En su mensaje, Aguirre llama la atención
sobre los casos que impactaron a la opinión pública y que fueron atendidos por
la Comisión, entre ellos el caso de la maestra Perla Vega Medina de la UAS y
que el año pasado fuera asesinada; el de la Cooperativa de Pepenadores del
Relleno Sanitario de Culiacán, que ha recibido duros ataques de las empresas
que pretenden quedarse con el negocio de la basura, echando a la calle a unos
400 pepenadores que dan de comer a sus familias del reciclado de basura.
También informó del esfuerzo de mediación entre el Ayuntamiento de Culiacán y
los vendedores ambulantes del centro de la ciudad, para que estos regresaran a
sus puestos de trabajo.
Las condiciones de pobreza en que viven
las familias cuyos ingresos oscilan entre menos de un
salario hasta dos salarios mínimos, los vuelven no sujetos de crédito.
Imposible que puedan adquirir una vivienda para pagar a plazos. Centenares de
familias en Culiacán y Los Mochis no vieron otra alternativa que posesionarse
de casas destinadas por el Infonavit para entregarlas a especuladores o de
constructoras que desde tiempo atrás permanecían sin terminarse. Otras 162
familias de la sindicatura de El Tamarindo, buscaron permutar un lote de
terreno con vocación para la agricultura por uno urbano para prácticas
productivas escolares. En todos los casos la mediación de la Comisión ha
encaminado los asuntos hacia la conciliación de intereses.
En el renglón de las desapariciones
forzadas en Sinaloa, exigencia permanente, destaca porque
en los últimos años ha cobrado fuerza el reclamo de familiares y el trabajo de
la CDDHS que les da seguimiento ante las autoridades. Los plantones ante la
Procuraduría de Justicia y ante el palacio de Gobierno, han abierto las posibilidades
de encaminar las investigaciones.
Apenas se rinden cuentas de un año de
actividades y se anuncian las tareas inmediatas: este viernes 24 de mayo
arranca la Semana Internacional del Detenido Desaparecido, para terminar el día 31. La Comisión hará presencia junto a los
familiares con desaparecidos el día 24 en una Conferencia de Prensa, el día 29
en un Plantón en el Patio Interno de Palacio de Gobierno y el día 31 cerraremos
la semana con la liberación de globos blancos que llevarán los nombres de los
desaparecidos.
Al rendir cuentas también trató el
renglón de los dineros, ¿cuáles? Bueno, de las deudas que se acumulan en la
Institución, por falta de ingresos. Se adeudan 573 mil pesos por concepto de
salarios al personal de la Comisión, por 30 quincenas. Aguirre hizo el debido
reclamo a la negativa del Gobernador a entregar el presupuesto acordado por el
Congreso del Estado. Fue un planteamiento de altura, dando la certidumbre de
que ninguna circunstancia como esta, llevará a truncar nuestro trabajo a favor
de una cultura de los derechos humanos.
George Akerlof
y Paul Romer dicen que si aprendemos de la
experiencia, la historia no tiene porqué repetirse. A quienes gobiernan hoy en
Sinaloa se les ha olvidado en qué circunstancias históricas nacieron las
comisiones de derechos humanos y la imprescindible necesidad de mantenerlas en
pie, sobre todo en el océano de problemas por lo que atravesamos en el
presente. Las comisiones nacieron bajo un marco de represión. La nuestra ha
perdido a cuatro de sus miembros en el transcurso de estos 30 años. Es tiempo
que la autoridad sea otra frente a la Comisión de Defensa de los Derechos
Humanos en Sinaloa. Al menos la sociedad debe reclamar un claro cambio de
actitud. Vale.