Email: oscarloza.ochoa@hotmail.com

LAS DESAPARICIONES NO ESPERAN

Lo mortal es el medicamento, no la dosis.

Alexis Tsipras

Recibir sólo negativas a tratar el problema de las desapariciones forzadas después de 38 años es un insulto a las víctimas y sus familias. De qué otra forma podemos llamar a esa reiterada actitud de los gobernantes a no querer  enfrentar este fenómeno, a pesar de la herida permanente que ha abierto en la sociedad y de que sigue cobrando víctimas de manera creciente.

Preocupa aún más que aunque haya cambios de actitud en la política nacional ─débiles pero cambios al fin─, en los gobiernos locales se sigue a pie juntillas la vieja doctrina de no ver y de no oír a las víctimas de delitos de lesa humanidad, como lo son las desapariciones forzadas. Eso nos está pasando en Sinaloa y pareciera que los esfuerzos y sacrificios de los familiares con desaparecidos y de quienes los hemos acompañado en su larga y dramática lucha, serán en vano. Pero la última palabra, por fortuna, no la tienen quienes están al frente de las Instituciones. La historia lo ha demostrado hasta la saciedad, especialmente en este tema y en este país. ¿Cuántas veces no han pretendido los gobernantes en turno enterrar las esperanzas de familiares con desaparecidos y grupos sociales que los apoyan? La represión oficial y las complicidades de medios de comunicación han marchado en esa dirección, pero a pesar de todo ello, allí sigue presente la consigna de ¡Vivos se los llevaron, Vivos los queremos!

En los últimos meses de campaña electoral, Mario López Valdez ofreció recibir en sus oficinas, cuando tomara el poder, a familiares con desaparecidos. Hasta el día de hoy siguen esperando, a pesar de que doña Alma Rosa Rojo y Lupita Lao han insistido en la solicitud ante su  oficina en más de dos ocasiones; mediando un Plantón en Palacio.

Nosotros hemos cumplido con la parte que nos corresponde documentando los casos en que ha sido posible aportar datos, incluso llevando una Iniciativa de Ley sobre Desapariciones forzadas ante el Congreso del Estado el 9 de diciembre de 2011. Sólo silencio hemos tenido ante ese esfuerzo.

El nuevo gobierno federal muestra sensibilidad sobre el tema frente a los reclamos nacionales y las exigencias de organismos internacionales. Ya ha tomado algunas medidas para iniciar investigaciones sobre desapariciones forzadas y el Congreso de la Unión tratando el tema ha invitado a los Congresos locales a retomar el problema y a legislar al respecto.  Ni el Poder Ejecutivo ni el Legislativo han dicho algo, mucho menos se realizado algún acercamiento con familiares o instituciones de derechos humanos que conocen del tema.

Es muy lamentable que hayan partido de esta vida doña  Chuyita Caldera de Barrón, doña Elenita de Herrera, don Asunción Herrera, doña María Pérez y doña Rita Gaytán, sin saber nada concreto sobre el paradero de sus hijos desaparecidos. Más terrible todavía si esos hijos, como lo demostraron los múltiples testimonios, fueron detenidos por las mismas autoridades. Esa historia se repetirá si las autoridades que hoy ocupan las principales responsabilidades públicas en el estado se empeñan en no atender a los familiares con desaparecidos y a los movimientos de derechos humanos que los apoyan.

Pero negarse a atender a familiares con desaparecidos y los organismos que los apoyan, tiene otra dimensión no menos dolorosa que la ya latente con la ausencia de esas personas. El fenómeno sigue cobrando víctimas de manera creciente a nivel nacional y local, pues la violencia no cesa y hasta hoy nada indica que ello parará. No hacer nada desde la autoridad para buscar a los desaparecidos y detener esa nefasta práctica, es dejar las puertas abiertas para que la desaparición forzada continúe su curso y la impunidad cobije a los responsables.

Este jueves se realizará un Plantón de Familiares con Desaparecidos y organismos que los apoyan, en el Patio Interno de Palacio de Gobierno. La cita es a las 10:00 am y el objetivo reiterar la demanda de la Audiencia prometida por el Gobernador hace más de dos años. Ojalá ahora sí se vea y se escuche a estos organismos. Ojalá.