COMERCIANTES
POBRES Y CENTRO DE CULIACAN
Nos quitan el derecho al trabajo,
pero
no nos quitan el hambre.
José
Hernández. Vendedor ambulante.
La administración municipal de Culiacán
ha resuelto rendir honores a Milton Friedman de la peor manera: desalojando el
Centro Histórico de comerciantes ambulantes. Estos vendedores no son
bienvenidos en la zona donde reina la CANACO.
En la selva de la vida económica no hay espacio para los pobres al menos
que sean consumidores. Pero si esos ambulantes pretenden una parte del pastel
de los beneficios del comercio, que no se les olvide que a Dios gracias aún hay
clases sociales. Ellos no caben allí. Eso les inspiró Friedman y en el
Ayuntamiento lo han aprendido muy bien, comenzando con los regidores del PRD.
El jueves 14 los inspectores llevaron la
mala nueva a los ambulantes: el viernes ya no estarían más en sus puestos. Era
una decisión del presidente, dijeron. Entre el viernes 15 y el día jueves 21,
al menos unos 85 jefes de familia fueron afectados y sin esperanza de
reinstalación en sus lugares de origen, así hayan permanecido 10, 15 o 20 años.
Los desalojaron sin ofrecerles alguna alternativa. Sabían de antemano que estos
comerciantes tendrían que buscar alguna tablita de salvación en el Ayuntamiento
o en organismos como la Comisión de Defensa de los Derechos Humanos en Sinaloa,
pero lo harían a la defensiva, rogando por la comprensión de los funcionarios
públicos. Por eso fueron desalojados primero.
En oficio del día 19, la CDDHS, tomando
las palabras de los ambulantes decía: los ambulantes cuentan con la anuencia
escrita de los comerciantes vecinos donde exponen su mercancía,
todos son jefes de familia (la mayoría mujeres), la medida los lleva a una
situación en la que no tienen ingresos y que se les violenta el derecho humano
al libre ejercicio de un oficio productivo lícito. En dicho oficio se insistía
en la disposición al diálogo inmediato y a una salida incluyente, pues
cualquier otra medida lleva al desempleo, a la falta de ingresos, a la
desintegración familiar y a la exclusión social, lo que abona de manera
peligrosa el rencor social y la ingobernabilidad.
Reuniones hubo de cabildo y de
comisiones de regidores, donde algunos vendedores ambulantes
fueron convidados de piedra. Sólo oyeron discursos en el sentido de que las
medidas son para el bien todos, incluidos ellos, pues habrá una salida
productiva y digna. Pero el diálogo se asomó hasta este jueves, luego de un
plantón iniciado por algunos y luego muchos vendedores frente al Palacio
Municipal. Las pancartas y el interés ciudadano llevaron a que llamaran a una
reunión donde estarían regidores y otros funcionarios.
En la reunión presidida por cinco
regidores, el Secretario de la Presidencia y el Jefe de Inspección y Vigilancia,
se nos informó que no hay vuelta atrás en la medida, porque habrá un ordenamiento en el centro de la ciudad, luego de que se
apruebe un nuevo reglamento de comercio. ¡Menos mal que vivimos en un Estado de
derecho democrático como reza la Constitución de Sinaloa! Primero desalojan,
meten a una situación de hambre a los afectados y ya ablandados por la falta de
ingresos y con sus hijos llorando por la falta de alimentos tendrán que aceptar
lo que les arrojen desde el Ayuntamiento.
Este viernes habrá una propuesta de
alternativa a las 5 pm, a la que asistirán los ambulantes después de ocho días
sin ingresos. Izquierdista militante de toda la vida, tenía la esperanza de que
los regidores del PRD fueran los primeros en oponerse a estas medidas autoritarias.
Me decepcioné. Quien preside la Comisión de Comercio y la defensa de las tesis
neoliberales del desalojo anticipado es Francisco Juárez, con el respaldo de su
compañero Edgar Gaxiola.
Bendita Constitución de Sinaloa que arranca con este
bello canto: “Art. 1. El Estado de
Sinaloa, como parte integrante de los Estados Unidos Mexicanos, se constituye
en un Estado democrático de derecho, cuyo fundamento y objetivo último es la
protección de la dignidad humana y la promoción de los derechos fundamentales
que le son inherentes.”
Si la protección a la dignidad humana y
la promoción de los derechos fundamentales no estuvieron presentes en los
desalojos mencionados, ¿estarán enmarcando el diálogo y las decisiones que se
tomen el día viernes? Ojalá.